Si hay algo que todos y cada uno de los snowboarders compartimos, es el cariño por la montaña y esa sensación inenarrable de escurrirse sobre nieve virgen. No obstante, el cambio climático amenaza de manera directa nuestro "patio de recreo". Los inviernos son más cortos y las nevadas, más impredecibles.Por suerte, la industria está mudando.